Cómo Producimos
Nuestros animales se crían en galpones amplios, con acceso a pastoreo y manejo respetuoso. Cada etapa de su desarrollo tiene una dieta específica para garantizar bienestar y calidad. No utilizamos antibióticos, hormonas ni coadyuvantes de crecimiento. El uso de técnicas agroecológicas nos permite mantener la salud del suelo y reducir el impacto ambiental.

Huevos
Nuestras gallinas viven en galpones amplios con acceso a pastoreo, reciben luz natural y nunca se les corta el pico. Su alimentación se basa en granos naturales—como chía, sorgo, avena, afrecho de trigo y semillas de girasol—además de los materiales vegetales que encuentran en el campo.
No usamos antibióticos, hormonas ni aceleradores de postura. Cuentan con agua pura todo el tiempo y solo aplicamos las vacunas obligatorias por sanidad aviar. Complementamos con preventivos naturales como ajo, cebolla y limón.
El resultado: huevos nutritivos, sabrosos y producidos con bienestar real.

Pollo
Nuestros pollos crecen entre 60 y 65 días, respetando su ciclo natural. Viven en galpones con baja densidad (8 a 10 aves por metro cuadrado) y acceso a pastoreo. Su alimentación incluye granos naturales como chía, sorgo, avena, afrecho de trigo y minerales naturales.
No reciben antibióticos ni coadyuvantes de crecimiento. Para el cuidado preventivo, utilizamos métodos naturales como infusiones de ajo, cebolla y limón en los bebederos.
La carne resultante es suave, baja en grasa y con el sabor auténtico del pollo criado de forma consciente.

Sostenibilidad
Cada proceso en Campo Alegre está diseñado para proteger la tierra. No utilizamos pesticidas ni fungicidas y todos los desechos animales se transforman en fertilizantes o compost para enriquecer el suelo.
Priorizamos prácticas regenerativas, alimentación basada en recursos naturales, uso de empaques reciclables y programas de reutilización—como la devolución de empaques de huevo.
Nuestra producción busca reducir el impacto ambiental y aportar a un ecosistema más sano, hoy y para el futuro.